La gripe alcanza su máxima incidencia y se convierte en epidemia




La tasa de incidencia de la gripe ha alcanzado su máximo pico de casos en Andalucía de esta temporada, con un total de 188,19 casos por 100.000 habitantes en la semana 52, correspondiente a la última semana de diciembre de vigilancia epidemiológica, superando así la tasa más alta alcanzada el pasado año, con 181 casos en la segunda quincena de enero, según datos ofrecidos por la Junta de Andalucía.

Al hilo de ello, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha agradecido públicamente en un comunicado el “importante esfuerzo” que están realizando todos los profesionales de la sanidad pública andaluza para dar “la mejor respuesta” al incremento de la demanda asistencial que se está registrando debido, principalmente, a la incidencia de la gripe y otros virus de esta época más fría del año, afectando de manera más grave a personas mayores con patologías crónicas y otros problemas de salud que se descompensan clínicamente.

La titular del ramo, Marina Álvarez, ha expresado su agradecimiento y ha destacado que “todos son clave en cada una de las categorías, tanto en atención primaria, como en hospitales. Tanto el personal que trabaja en las urgencias de centros de salud y los dispositivos de cuidados críticos y urgencias, como el de las urgencias hospitalarias y el 061, los centros de coordinación de urgencias y emergencias, los profesionales de Salud Responde y el equipo del Sistema de Vigilancia de Gripe de Andalucía y su red de médicos centinela. Asimismo, el resto de profesionales que atiende las consultas, las hospitalizaciones, las cirugías, las pruebas diagnósticas, los trasplantes o la UCI son fundamentales en un equipo humano que está demostrando su compromiso con la sanidad pública una vez más”.

El incremento de urgencias ha superado el 25 por ciento en muchos centros sanitarios de Andalucía, tanto en centros de atención primaria como en hospitales, lo que ha hecho que se active la fase III del Plan de Alta Frecuentación del Servicio Andaluz de Salud.

En el mes de diciembre, el incremento en las urgencias hospitalarias ha sido de un 7,4 por ciento de media con respecto a diciembre del año anterior. El día con mayor frecuentación fue el 27 de diciembre, cuando el incremento fue del 48 por ciento. No obstante, estos servicios hospitalarios han seguido teniendo un alto nivel de resolución y sólo el 9,5 por ciento de los pacientes han requerido ingreso, un porcentaje similar al del resto del año, según detalla la Junta.

Esta actividad se ha compatibilizado con la asistencia programada, que ha superado las 900.000 consultas, el millón de pruebas diagnósticas y las 30.000 cirugías, entre otras cifras, algo que ha puesto en valor la consejera.

En atención primaria, los dispositivos de cuidados críticos y urgencias han sido activados en casi 60.000 ocasiones para atender urgencias extrahospitalarias. Los centros coordinadores de urgencias y emergencias sanitarias del 061 han gestionado un total de 124.908 peticiones de asistencia en el pasado mes de diciembre, siendo un 16 por ciento de ellas relacionadas con síntomas catarrales o de gripe. El incremento en este caso es del 13,5 por ciento con respecto a diciembre de 2016.

Los equipos de emergencias sanitarias del 061 han sido movilizados en diciembre en 7.521 ocasiones, y han asistido a un 6,1 por ciento más de pacientes que en diciembre del 2017.

Hasta el día 7 de enero, se ha contratado a 438 profesionales para reforzar las plantillas de los centros sanitarios y se han ido activando todas las medidas del Plan de Alta Frecuentación del Servicio Andaluz de Salud (SAS). “Somos muy conscientes de que, independientemente de estas medidas puestas en marcha, nuestros profesionales están dedicando un sobreesfuerzo muy importante, y muchos de ellos han tenido que hacer más guardias o cambiar vacaciones, por lo que quiero dar las gracias”, ha añadido Álvarez.

PLAN DE ALTA FRECUENTACIÓN

El Plan de Alta Frecuentación de la sanidad pública andaluza establece unas líneas estratégicas para los hospitales y los centros de Atención Primaria, y es adaptado cada año por los equipos directivos y profesionales de todos los centros sanitarios públicos. El Plan contempla la monitorización de cuatro parámetros, como son el aumento del número de urgencias, el incremento de pacientes en el área de Observación, el aumento del número de ingresos hospitalarios y el número de pacientes que solicitan atención domiciliaria a los centros de atención primaria. Para ello se comparan estos datos con la media de los obtenidos el mismo día de la semana del año anterior.

Teniendo en cuenta el porcentaje de incremento de la demanda, se establecen tres niveles de actuación tanto para los centros de atención primaria como para los hospitales: fase I, cuando el porcentaje de incremento es inferior al diez por ciento –esta fase está activada siempre–; fase II –cuando el incremento se sitúa entre el 10 y el 25 por ciento–, y fase III, cuando el incremento del número de pacientes supera el 25 por ciento. En función de estos datos, se ponen en marcha las medidas previstas que permiten a los centros sanitarios atender la actividad asistencial urgente.

Además, el Plan incluye la creación de comisiones de seguimiento y coordinación de todos los servicios implicados en la atención a los pacientes urgentes, así como la necesidad de informar a la ciudadanía sobre los dispositivos a los que deben acudir en caso necesario y la importancia de un uso adecuado de los recursos de urgencias.

Entre las medidas contempladas en la fase tres del Plan, se encuentran, en Atención Primaria, la ampliación de las agendas en las consultas de los centros de salud y el incremento de profesionales de los servicios de urgencias. En hospitales, supone medidas como aumentar la disponibilidad de camas, gestionar los ingresos hospitalarios adecuando la duración de los mismos con criterios clínicos, reasignar camas en función de los procesos más atendidos en Urgencias, reordenar la actividad programada para pruebas diagnósticas o procedimientos quirúrgicos no urgentes e incrementar el número de consultas disponibles para la asistencia de profesionales en los servicios de urgencias.

El sistema de clasificación con el que cuentan las urgencias es el que da la mejor garantía de que los casos más graves son los de máxima prioridad, sin que se produzca demora en su respuesta, según defiende la Consejería. En momentos de picos asistenciales, “la Administración sanitaria está dedicando todos los esfuerzos para que los casos menos graves tengan que esperar menos de lo habitual”, ha resaltado la consejera.

PREVENIR LA GRIPE

Con el fin de para evitar la transmisión del virus, en caso exceso de mucosa es preciso utilizar pañuelos desechables y cuando se tosa o estornude, no taparse con las manos, sino con la cara interna del codo o el antebrazo. Hay que mantener una correcta higiene de manos y evitar el contacto de las manos con la boca y los ojos. Hay que extremar estas medidas higiénicas en los lugares donde exista aglomeración de personas o en trabajos de cara al público.

Algunos problemas de salud habituales con la llegada del frío como catarros, congestiones o fiebre no necesitan en la mayoría de los casos atención sanitaria ni se curan con antibióticos, cuyas dudas se pueden resolver a través de Salud Responde las 24 horas del día.

La Consejería ha realizado un seguimiento de la incidencia de la gripe a través del Sistema de Vigilancia de Gripe, formado por una red de 118 médicos centinelas pertenecientes a todos los distritos y áreas de gestión sanitaria de Andalucía, que informan de la situación de la enfermedad durante la temporada, así como un laboratorio de referencia en Granada para detectar virus gripales.

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